sábado, 23 de noviembre de 2013

Las prácticas sanitarias,mágicas y religiosas en el Antiguo Egipto

Seguramente, en un principio, la magia y la religión fueron los remedios más utilizados para combatir la enfermedad. Por esta razón coexistían tres tipos de sanadores: los sacerdotes de Sacmis, los magos y los médicos (Sunus), que además solían ser escribas de cargos religiosos y políticos. A medida que se realizaron estudios y prácticas racionales, la confianza de médicos y pacientes fue descansando cada vez más en los tratamientos con drogas, dietas alimenticias e intervenciones quirúrgicas y menos en la magia. Sin embargo, esta se encontraba presente en sus creencias religiosas y, dado que la religión lo impregnaba todo  en Egipto, cualquier actividad pública y privada no es de extrañar que formara parte de las prácticas médicas
En Egipto, los sacerdotes eran los encargados de canalizar las curaciones religiosas a través de los sanatorios que existían en algunos templos. El paciente durante un sueño natural, o bien provocado por las drogas, confiaba en recibir alguna indicación divina que le ayudara a mejorar su estado de salud. Otro método religioso consistía en bañarse completa o parcialmente, o beber agua que había pasado sobre la estatua de una deidad que estaba cubierta de oraciones y fórmulas mágicas escritas en su superficie.
Esta medicina sacerdotal fue apoyándose cada vez más en los remedios físicos. De todos modos la magia aparece en distintas proporciones en los papiros que conocemos. Entre los 1200 diagnósticos y recetas de los papiros médicos de Kahoun, Smith, Ebers y de Berlín, se cuentan 30 hechizos, y en cambio, solo 25 de las 60 recetas que contiene el papiro de Londres. Las compilaciones que conocemos, no pueden ser tomadas como libros didácticos, a pesar de que estos debieron de existir, sino como auxiliares, seguramente para uso particular de algún médico. Probablemente la enseñanza médica, a partir de cierto nivel, participó del mismo secreto que otras disciplinas, transmitiéndose, de forma oral y bajo juramento de no divulgar lo aprendido. El papiro de Ebers se refiere claramente a remedios secretos y llama al libro sobre el corazón y las venas “iniciación al secreto médico"

La práctica de la momificación debió de proporcionar a los egipcios gran parte de sus conocimientos anatómicos, así como destreza en la disección y reparación del cuerpo humano.